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Adiós Islas Cook

5 de Noviembre de 2018

Después de un sueño reparador, disfrutamos de la ducha al aire libre que tiene la habitación, que es todo lujo.

Hoy es un gran día, porque a las 09:00 hemos quedado con la fotógrafa de la boda, que va a entregarnos las fotos y por fin podemos verlas.

Y nos encantan, estamos super contentos con el resultado.

El resto de la mañana la dedicamos a disfrutar de la playa y la piscina del hotel.

A las 13h cogemos el bus que nos lleva al aeropuerto, el autobús cuesta 16 dólares.

Hasta aquí llega nuestro periplo por las Islas Cook, un lugar que llevaremos siempre en el corazón, porque a parte de ser el rincón del mundo que hemos elegido para darnos el sí quiero, hemos descubierto un país lleno de naturaleza, lleno de gente encantadora y hospitalaria que hacen que te sientas como en casa.

Y ahora rumbo a nuestro próximo destino… que formará parte de otro diario de viaje, porque cambiamos de país.

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Rarotonga – Titikaveka – Avarúa – Sesión de fotos de boda

30 de Octubre de 2018

Los primeros rayos de sol, se cuelan en nuestra villa anunciando un día radiante.

Aprovechamos para dar un paseo por la playa de Titikaveka, que es donde está situada nuestra villa, disfrutamos de la piscina de nuestra habitación, leemos en las hamacas de la terraza y nos relajamos, ayer fue un día intenso y estamos agotados.

Nos cambiamos para coger el coche e ir a Avarua, la capital, a cambiar dinero.

Y después decidimos ir a comer a Beluga café que podéis descubrir pinchando aquí. Una especie de restaurante, boutique que nos ha recomendado, Judith, nuestra maestra de ceremonias y que nos ha encantado. Comemos gambas al curry y atún con salsa de coco (el plato típico de la isla) nos cuesta unos 50 dólares.

Por sorpresa para nosotros todo el mundo nos conoce en Beluga Café y susurra a nuestro paso, muchos nos dan la enhorabuena por nuestro matrimonio, parece ser que ha sido todo un acontecimiento en Rarotonga.

Los camareros del restaurante han subido a sus redes sociales las fotos que se han hecho con nosotros y toda la isla nos conoce.

Y volvemos a vestirnos de novios para realizar la segunda parte de la sesión de fotos que ayer la lluvia nos impidió terminar. Lo que nos sirve para hacer turismo por la isla y descubrir playas que aún no conocíamos.

La cosa no acaba aquí, ya vestidos después de la sesión profesional, nos hacemos nosotros nuestra sesión de fotos particular, en los sitios más inhóspitos e increíbles de la isla, aquí os dejo una muestra.

Pasamos la tarde en la piscina de la habitación y luego nos arreglamos para ir a cenar.

Esta vez cenamos en Charlie’s Restaurante que podéis ver pinchando aquí.

Un sitio sencillo, pero con música en directo y muy animado, cenamos una tabla de frituras de pescado y cerveza local por 35 dólares.

Volvemos a la habitación y mientras mi ya marido aprovecha para dar un paseo nocturno por la playa, yo aprovecho para redactar este diario de viaje, que con tanto preparativo ya lleva 3 días acumulados.

Mañana cambiamos de hotel, para irnos a otro punto de Rarotonga, no os lo perdáis.

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Boda en Islas Cook. Casarse en Islas Cook

29 de Octubre de 2018

Muchos os preguntaréis como podemos realizar un boda a miles de kilometros de nuestra familia y amigos.

Pero las reglas están para romperlas, la sociedad siempre nos lleva a pensar que el día de tu boda tiene que ser rodeado de toda tu gente, que tiene que haber una gran fiesta y un gran banquete y meses de preparación y miles de detalles para que todo salga perfecto.

¿Acaso no es más importante irse a vivir juntos que casarse? ¿Y cuando nos vamos a vivir juntos montamos lo mismo que cuando nos casamos? ¿Y por qué lo hacemos?

La sociedad ha evolucionado y ahora ya no es necesario casarse para ir a vivir en pareja, sin embargo, seguimos manteniendo la tradición ancestral del gran banquete en familia, es una cuestión de repetición de comportamiento de un patrón social.

Y sé que para nuestra familia y amigos ha sido muy dura nuestra decisión, porque tienen programada esa secuencia de comportamiento en su cabeza, pero hace bastante tiempo que he descubierto que no me hacen feliz las cosas que la sociedad me dice que me tienen que hacer feliz y hemos tenido la boda más bonita e increíble que jamás hubiese imaginado.

¿Os apetece asomaros a nuestra boda?

Amanece bien temprano en Rarotonga, después de una noche de tormentas, parece que el tiempo aún está un poco loco.

A las 9 Andrea, nuestra wedding planner llega a nuestra villa para organizar todo.

Nos comenta que está preoupada por el tiempo, la previsión es de lluvias y nos ofrece posponer la boda, después de unos minutos de reflexión decidímos seguir adelante con todo, a fin de cuentas… ¿no dicen que novia mojada novia afortunada?

Los operarios comienzan a limpiar la playa y a enraizar el arco florar típico de Islas Cook, que se realiza a mano in situ.

Al tiempo que conocíamos a Judih, nuestra maestra de ceremonias, una chilena afincada en Cook que está igual de emocionada que nosotros, porque es la primera vez que va a ejercer de ello y es que somos los primeros españoles que van a darse el sí quiero en estas tierras y hemos pedido que la ceremonia sea en español para que nuestros familiares puedan entenderla.

Judith nos hace de interprete con Andrea la wedding planner y nos da 1000 recomendaciones de sitios para comer, comportamientos, costumbres y nos trata con un cariño y una ternura que nos hace sentir como en casa, ahora que estamos tan lejos de la nuestra. Y nos felicita y nos da la enhorabuena y nos dice que esta es la decisión más valiente y acertada de nuestra vida y cuanto más pasa el tiempo más verdad veo en sus palabras.

Y cerrados todos los detalles, toca disfrutar y llega la masajista y nos da un masaje antes de irnos a comer, porque el día de nuestra boda nos hemos prometido disfrutar y ser felices y eso es lo que pensamos hacer.

Relajados de cuerpo y mente, cogemos el coche para ir a comer y repetimos sitio, volvemos a comer en Moana restaurant y ya de vuelta a nuestra villa, comienza la preparación.

Nuestro hotel Sea Change Villas, ha tenido la deferencia de adjudicarnos no solo la habitación con acceso directo a la playa, sino que han pensado en todo y nos han facilitado una villa privada con 2 habitaciones para que podamos prepararnos separados.

Así que he podido colgar mi vestido, que llevaba 10 días metido en una maleta de viaje. Con la humedad de las islas en una hora ya estaba impecable, sin ninguna arruga.

Andrea y la fotógrafa llegan a nuestra villa, con la corona de flores naturales, el ramo y el adorno de la chaqueta del novio, me ayudan a vestirme y hacemos las primeras fotos de boudoir.

Ya preparada, pensaba que no iba a estar nada nerviosa, pero la verdad es que estoy como un flan y muy emocionada y bajo las escaleras de la villa y cruzo la playa mientras veo a mi futuro marido esperándome conteniendo las lágrimas, mientras suena “Imagine” de John Lennon y empieza una ceremonia preciosa y emotiva donde nos leemos nuestro votos, nos abrimos por dentro y nos decimos todo lo que nunca nos habíamos dicho antes y reímos, lloramos y bailamos.

Y después nos vamos a hacer las fotos de boda, hasta que nos deja la lluvia, como no hemos tenido tiempo de hacerlas toda Angy, la fotógrafa nos propone volver a vestirnos mañana y hacer algunas fotos más.

Y termina nuestro día en el restaurante “OTB Restaurant” el más exclusivo de Rarotonga en una palapa privada, nuestra intención era cenar viendo la puesta de sol pero las nubes no nos dejar apreciarla.

La cena exquisita, en la más estricta intimidad y soledad aunque al final tuvimos invitados de última hora.

El camarero viene con una botella de champagne, que nos envía una pareja de Sudáfrica, que nos está viendo desde el restaurante y quiere felicitarnos, le decimos al camarero que por favor les invite a que vengan a tomarse una copa con nosotros.

Nos preguntamos como serán, me imagino la típica pareja de jubilados, pero curiosamente son una pareja joven, que tienen muchísima curiosidad en saber como hemos acabado casándonos en la otra punta del mundo solos y pasamos un rato de lo más agradable.

Y finalizo el post con las últimas palabras de los votos que leí a mi marido:

Como decía Lewis Carol, ¿usted conoce cuerdos felices? Pues lo mejor será que bailemos y que nos juzguen por locos….

Y sonaba “noches de boda” de Sabina y bailamos descalzos bajo la lluvia en un isla perdida del Pacífico Sur y podrán quitárnoslo todo, pero jamás lo bailao.

Vestido novia: Colección alta costura Rosa Clará

Sandalias: Lisa López

Traje novio: Adolfo Dominguez