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San Francisco

24 de Octubre de 2018

Madrugamos como de costumbre, a las 8:45 tenemos que coger el Ferry a Alcatraz.

Nuestra intención era ir en la visita nocturna, pero fue imposible encontrar entradas y eso que las compramos con mas de un mes de antelación. Así que si tenéis intención de visitarlo en vuestro viaje a San Francisco, comprarlas cuanto antes.

¿Es recomendable la visita a Alcatraz?

Totalmente, no solo por lo que entraña la prisión y lo bien pensando que está el recorrido con las audio guías en todos los idiomas.

Lo mejor sin duda son las vistas de la bahía de San Francisco desde la isla de Alcatraz y disfrutar de ese paseo en Ferry.

Tuvimos la suerte de que justo ese día un antiguo prisionero de Alcatraz que ahora tiene 90 años, estaba firmando el libro de sus memorias y nos contó la experiencia de su paso aquella prisión de máxima seguridad.

De regreso a San Francisco, cogemos un taxi por 15 dólares a Union Square, la zona comercial más conocida de San Francisco.

Lo primero que hacemos es buscar una casa de cambio, en la primera que encontramos nos paramos, le decimos que queremos cambiar euros a dólares, le damos 400 euros, nos dice que por eso nos da 360 dólares, le indicamos que entonces no lo queremos y nos informa que ya no hay marcha atrás que ella ya tiene el dinero, le digo que voy a llamar a la policía y me dice que esta en su derecho, que hay un cartel enorme con normas en el vidrio que nos separa y una de ellas es esa.

Así que con un cabreo monumental nos vemos con 100 euros menos en el bolsillo. Nosotros con miedo de los homeless (sin techo) y resulta que no estafan en una casa de cambio.

Como de todo se aprende, seguro que nunca más me va a volver a pasar… a pesar de que el cabreo inicial es muy grande, no estamos dispuestos a que esta anécdota nos arruine la mañana, así que desde Union Square nos vamos caminando hasta China Town, nos perdemos por su calles, nos sentamos a comer en un puesto callejero, arroz y tallarines, compramos las míticas galletitas chinas de la suerte, que curiosamente fueron inventadas en San Francisco.

Y volvemos caminando hasta nuestro hotel que podéis ver pinchando aquí y que está en la mítica calle Lombard Street, la calle que es un auténtico zig-zag y un emblema de la ciudad.

Después de subir Lombard Street a pié, no nos resistimos a hacer la turistada y coger el coche para bajarla también el coche.

Y de turistada a turistada nos vamos a hacer la mítica foto en painted ladies, las casas donde se rodó la mítica seria de Padres forzosos.

Y de ahí al barrio de CASTRO, el barrio gay de San Francisco, que nos encantó.

Y de aquí a Haight-Ashbury, el barrio hippie, cuna del movimiento contracultural de los 60, donde comemos unos trozos de pizza deliciosos.

Y paseamos por el Golden Gate Park y visitamos Japan Town, la verdad que el coche nos da muchísima agilidad para visitar los sitios y nos permite aprovechar muy bien el día, aparcamos siempre en la calle, sin mucha dificultad.

Y todavía nos queda tiempo para subir al mirador de Twin Peaks y disfrutar de las vistas de San Francisco, desde una perspectiva diferente a la que habíamos tenido a primera hora del día, desde Alcatraz.

Y rematamos el día en Pier 39, el mítico muelle de San Francisco, donde vemos el atardecer contemplando el Golden Gate, con la banda sonora de los leones marinos, mientras degustamos sopa de cangrejo, gambas y calamares, la típica comida de este rincón de la ciudad, que es uno de mis favoritos.

Paseamos por Fisherman Warf, nos perdemos por las tiendas del muelle y agotados volvemos a nuestro hotel.

Ahora os dejo un vídeo resumen muy completo, del día de hoy en el que prácticamente hemos visto todo San Francisco.

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De Las Vegas a San Francisco, pasando por Sequoia Park

23 de Octubre de 2018

Salimos de Las Vegas al mismo tiempo que el Sol, tenemos por delante 7 horas de viaje hasta Sequoia Park, en las que los amarillos y ocres del árido desierto del Mojave, dejan paso al verde de los grandes viñedos de California.

7 horas de viaje en las que los pozos petrolíferos interrumpen las grandes plantaciones de árboles frutales y viñedos, 7 horas en las que atravesamos la América más profunda, recorremos pueblos con casas que bien parecen sacadas de la serie de El Príncipe de Bel-Air y otras que parecen salidas de cualquier decorado de una película de terror.

Un viaje para disfrutar, para ir sin prisas, un viaje en coche de esos que merecen mucho la pena, sobre todo si tiene como fin sumergirse en la inmensidad de los bosques de Sequoia Park.

La entrada al parque nacional cuesta 35 dólares por vehículo, a la entrada nos indican que la carretera está en obras y estará cortada aproximadamente, durante una hora.

Genial, nosotros que teníamos intención de cenar en San Francisco, nos chafa un poco los planes, pero esperamos pacientes la caravana, charlando con una pareja de franceses y compartimos impresiones de la ruta, mientras permanecemos sentados al borde de la carretera disfrutando del paisaje.

Una de las principales razones por las que decidimos desviarnos de nuestra ruta hacia San Francisco y parar en Sequoia Park, es para ver el árbol más grande del mundo, el árbol del General Sherman.

Al que conseguimos llegar después de un paseo de 20 minutos, disfrutamos de la inmensidad de las Secouyas, de la paz que transmite el bosque, abrazamos unos árboles, recargamos pilas y rumbo a San Francisco.

Sin cobertura en la zona, avanzamos por la carretera correcta de milagro, hasta que por fin, google maps vuelve a funcionar.

Paramos un poco antes de llegar a San Francisco a repostar y cenar en un Mc Donalds y aquí presenciamos una anécdota muy graciosa en una gasolinera, que bien podría ser escena de una película americana.

Dos amigos, un negro que medía lo mismo de ancho que de alto y un blanco con aires de Eminem, con el típico coche viejo americano, el negro sujetando la manguera en el depósito mientras repostaba, cuando el blanco pega un aceleron y obviamente arranca la manguera del surtidor quedando enganchada en el depósito.

Yo muerta de miedo justo detrás pensando, ahora viene lo típico, el hombre de la gasolinera sale, llega la policía y se lían a tiros, pero finalmente no llegó la sangre al río y solo se quedó en una anécdota que parece sacada de la peli dos tontos muy tontos, que se fueron muertos de risa y dejaron la manguera suelta perfectamente colocada otra vez en el surtidor, sin que se notase la que habían liado.

Con el estomago lleno de Big Mac llegamos a San Francisco a las 10 de la noche, a través del puente Bay, que nos escupe al Down Town y nos deja con la boca abierta ante semejante majestuosidad de luces.

Llegamos a nuestro hotel que podéis ver pinchando aquí.

El hotel nos cuesta unos 200 dólares la noche, tiene aparcamiento gratuito, está bastante céntrico y os aseguro que fue lo que mejor relación calidad precio encontramos y no era para tirar cohetes.

Agotados del viaje nos dejamos caer en las redes del morfeo de San Franciso, además como es habitual en nosotros, mañana nos toca madrugar para visitar un montón de lugares de está ciudad americana tan europea.

 

 

 

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Las Vegas

22 de Octubre de 2018

Suena la alarma a las 7 de la mañana porque queremos aprovechar muy bien el día en Las Vegas y lo primero que hacemos es ir al famoso cartel de «Welcome Las Vegas».

Porque hemos leído que es una de las zonas más concurridas de Las Vegas, con colas interminables y problemas de aparcamiento, pero a esas horas aparcamos sin problema y apenas había gente.

Con la mítica foto hecha, nos vamos al «Premium outlet Las Vegas» y es que Las Vegas también es famosa por sus outlets de lujo y arrasamos, Michel Kors, Calvin Klein, Levis, Timberland…

Y ahora sí, nos adentramos en Las Vegas Boulevard, la calle más conocida de Las Vegas.

¿Que hay que ver en Las Vegas?

Pues prácticamente lo único que hay en Las Vegas son hoteles, que no solo albergan casinos y concentran la mayor parte del atractivo turístico.

Y aunque parezca absurdo ir a Las Vegas para ver hoteles, merece la pena porque es una auténtica experiencia, que te transporta a cualquier parte del mundo, París, Venecia, Roma, Nueva York… todos los hoteles son temáticos e inmensos.

Empezamos por el hotel París donde aparcamos, seguimos por el Hotel Flamingo (con impresionantes jardines repletos de auténticos flamencos), Hotel Venecia (donde puedes darte un paseo en góndola), Hotel Cesar (con una réplica de la Fontana de Trevi), Hotel Bellagio (famoso por el espectáculo musical de sus fuentes y por ser escenario de la película Ocean’s Eleven), Hotel Nueva York, Excalibur …

No solo hay hoteles temáticos, sino que también hay tiendas temáticas como emanems, Coca Cola, Herseys…

Agotados por el intenso día de compras y turismo, volvemos al hotel a darnos una ducha, porque el calor de Las Vegas nos deja KO.

Por la noche vamos al hotel Stratosphere, donde se encuentra la torre más alta de Las Vegas, subir a la cima cuesta 25 dólares.

En la cima hay 4 atracciones de vértigo, yo no me atrevo a montar en ninguna, pero Michel sí, subir a la cima y montar en una atracción cuesta 35 dólares, así que en total nos gastamos 60 dólares.

Al final os dejo un vídeo de la experiencia de Michel en la atracción

Tomamos un cóctel mientras disfrutamos de las vistas de Las Vegas a nuestros pies, antes de ir a cenar.

Y cenamos en Bubba Gump, el mítico restaurante de la película Forrest Gump, del que nos hacemos fans incondicionales y que visitaremos más veces a lo largo de nuestro viaje por EEUU, esta cadena tiene sucursales esparcidas por todo el mundo. La cena nos cuesta 55 dólares y es toda a base de gambas, el plato estrella del restaurante.

Nuestro plan era terminar el día en la noria, ya que es LA NORIA MÁS GRANDE DEL MUNDO, pero estamos agotados y nos queda bastante lejos, así que decidimos volver a nuestro hotel y probar suerte en el casino, teníamos la esperanza de que una tragaperras nos diera una alegría y nos costeara el viaje, pero la fortuna no estaba de nuestro lado.

Mañana toca madrugar mucho para pasar el día en ruta, con el objetivo de dormir en San Francisco ¿Lo conseguiremos?