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Fin de semana detectivesco en el Hotel Rural El Molino de Tresgrandas

Ésta es otra de esas experiencias diferentes que tanto nos gustan en Late fuerte, convertirte por un fin de semana, en un reputado detective, con la misión de resolver un enigmático crimen.

Interrogatorios, llamadas, investigaciones, recolección de pruebas, testimonios… os tendrán todo el fin de semana en vilo y con la cabeza echando humo y todo ello en un marco incomparable, recorriendo las inmediaciones de Llanes. En el Hotel Molino de Tresgrandas

Pero si creíais que la experiencia es solamente detectivesca estáis equivocados, la experiencia empieza cuando llegas al hotel y te encuentras ese rincón maravillo, como sacado de un cuento de fantasía, pareciendo prácticamente imposible que no albergue duendes, hadas o algún ser mitológico, es un lugar mágicamente acogedor.

Ya no solamente acogedor por el entorno que a la vista está, si no acogedor por sus dueños Luis y Mariví que hacen que te sientas como en casa desde el minuto uno, sé que esto suena a tópico, pero puedo decir que he estado en un montón de hoteles repartidos por todo el mundo y en ninguno me he encontrado con unos anfitriones tan entregados y dedicados a conectar con sus huéspedes como en éste.

Y bien, armados con nuestros carnets de detectives conocemos al resto de nuestros compañeros, que al igual que nosotros, llevan dibujada una sonrisa en la boca, quizá producida por los nervios de la incertidumbre o quizá por el ingenio de Luis, al ponernos en situación.

Después de un día agotador entre pesquisas y elucubraciones, nos reunimos por la tarde, con el resto de detectives en el acogedor hotel, compartimos anécdotas que os aseguro que os van a surgir varias y jugamos una partida de trivial, entre anécdotas, risas y preguntas, esperamos la llegada de Luis para descubrir las hipótesis de cada uno y resolver el gran misterio.

Hipótesis ingeniosas, desternillantes, lógicas y surrealistas salen a la luz, y desembocan en una animada conversación con Luis y Mariví, compartiendo experiencias y anécdotas, descubrimos aquí, que ésta actividad lleva realizándose desde hace 20 años, si hoy en día ya parece una experiencia bastante innovadora, imaginaros hace 2 décadas, menuda visión de negocio.

Entre palabras y risas cae la noche y nos despedimos de nuestros compañeros, nosotros decidimos ir a cenar a un mexicano que hay en Colombres, un pueblo muy cerca de Tresgrandas y que tiene muy buenas críticas en Tripadvisor.

El restaurante totalmente recomendable, aconsejo probar el pollo con mole poblano y me gustaría destacar un detalle que me ha llamado un la atención y es éste.

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En la mesa había un cuenco con colores para dibujar el mantel, me parece una idea genial ¿quien no ha destrozado nunca el mantel de un restaurante? pues imagínate destrozarlo con creatividad y color.

De vuelta al hotel caemos rendidos en la cama y al día siguiente la experiencia continúa con el desayuno.

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Mantequilla y mermeladas caseras, zumo de melocotón, plátano y limón recién exprimido, huevos del corral fritos al instante y avellanas de la zona, entre otros manjares que os irán sirviendo.

Después de dejar nuestro testimonio nos despedimos de nuestros compañeros y anfitriones.

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De la experiencia detectivesca poco puedo decir,

más que como un personaje de novela de Agatha Christie os vais a sentir,

pues hemos hecho un juramento con Luís,

de no desvelar el crimen que allí sucedió,

para no enturbiar la imagen del hotel

y que el resto de gente pueda seguir disfrutando de él

si quieren saber lo que allí aconteció

¿Por qué no vaís y lo descubrís?

Y… como es mejor vivírlo que leerlo, podéis encontrarlo pinchando aquí.

 

 

 

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De compras por Marrakech

Aunque nuestra escapada a Marrakech ha sido corta, nos ha dado tiempo para hacer algunas compras con las que estoy muy contenta.

A parte de las compras típicas, que son imprescindibles como aceite de argan, tés, especias, que por supuesto que las hemos hecho.

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También he hecho otras, como son las babuchas de andar por casa, hemos comprado unas cuentas, las puedes elegir de cualquier color, tipo de piel y forma, éstas son las que he elegido para mí.20170115_175927

Tienen una textura aterciopelada, porque son de piel de camello, la forma es redondeada, lo que ellos llaman babuchas bereberes, las que tienen forma picuda serían las babuchas marroquíes.

Puedes elegir el color de la borla, puedes comprarlas sin nada o con mil florituras y dibujos varios.

Estuvimos mirando varias tiendas, porque tenía claro que no me iba a venir a España sin unas, después de mucho mirar y regatear, encontramos una tienda enorme que tenía todo tipo de babuchas, mil colores, pieles, formas… y entre todos compramos por los menos 10 pares, como dato curioso, una vez elegidas todas, el dependiente nos mete en la trastienda para cobrarnos y ya hablamos de forma más distendida, nos fijamos que tiene una foto en esa misma trastienda, con el mismísmo Florentino Pérez y nos cuenta que es un buen cliente y que le compra babuchas para toda la familia.

Para mí la compra ha sido un acierto, las uso diariamente para andar por casa, aunque al principio cuesta un poco adaptarse a ellas, ya que no tiene forma de pie derecho ni izquierdo, después de un par de días, ya están completamente adaptadas al pie.

Pero tampoco podía irme sin comprar unas para andar por la calle y mirad lo que me he traído.

Sé que son muy atrevidas, pero me chiflan, pienso exprimirlas este verano a tope, porque además son super cómodas y me parecen ideales para poner con un vaquero y una camiseta básica blanca.

Además las puedes poner normales o descalzas.

 

Otra cosa que no podía volver a casa sin ella, era un bolso de hojalata, con lo bien que trabaja esta gente el metal, había unos bolsos preciosos y muchos sabréis que estos bolsos no tienen precisamente un precio barato en tiendas como ZARA, pues a mí éste me costó como unos  10 euros.

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Como en todos los viajes que hago, tampoco podía faltar algo para la casa y como una lámpara era muy difícil de transportar dentro del equipaje de mano, me decanté, por este plato que me parece increíble, es una auténtica obra de artesanía, os dejo fotos de cerca para que podáis apreciar los detalles y veáis lo bien que queda en la pared.

También he traído turrones, de almendra  y pistacho es una pena que no tenga fotos, pero es que no me ha dado tiempo a sacarlas, no han durado ni un asalto, porque están buenísimos.

Y menos mal que llevaba un maleta super pequeña y no me cabía mas, sino…a estas compras les hubiese añadido, lámparas, teteras, vasos de té, alfombras… es muy difícil resistir la tentación en ese océano de zocos.

 

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Survival Zombie

Os preguntaréis que es esto ¿verdad? Y es que yo misma lo descubrí hace muy poquito.

Survival Zombie es un juego de supervivencia, que normalmente se desarrolla por la noche en una ciudad concreta en la que se vive un “auténtico apocalipsis zombie”

Puedes elegir jugar del lado de los zombies o escoger ser un superviviente, si eliges ésta última, tienes que tener cuidado porque en cuanto un zombie te toque, pasas a estar infectado y el equipo de maquillaje te convierte en un auténtico zombie.

Esto era más o menos lo que yo sabía antes de ir, vaya por delante que no me gustan los zombies, ni veo series tan de moda en estos tiempos como The Walking Dead, pero mi pareja es un auténtico seguidor de éste género, tanto en libros como en cine y televisión, así que me pareció un regalo de reyes muy original.

Me decidí a  comprar 2 entradas para la survival de Medina de Rioseco (Valladolid) que era la que más cerquita nos quedaba, como supervivientes, para vivir el juego desde las 2 perspectivas, el precio de cada entrada era de 30 euros para los superivientes y 20 para los zombies, aunque el día de navidad tenían una promoción y la entrada me salio por 20 euros cada uno.

A las 6 de la tarde ya estábamos en el pueblo con muchos nervios y muy abrigados, puesto que en plena ola de frío intuíamos que iba a ser una noche de los más gélida.

Ahí recogemos el mapa de la ciudad y nos indican que a las 9 de la noche tenemos que estar en la plaza de toros que es donde se produce la escena inicial, nos dan una cartilla en la que tendremos que ir obteniendo sellos en las diferentes pruebas hasta completarla para ser supervientes y un pañuelo identificatívo verde, nos indican que los zombies y la organización lo llevan amarillo y  la prensa azul,

Nos aconsejan intentar unirnos a un grupo, puesto que somos solo 2 y es nuestra primera vez.

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Tras ubicarnos un poco en el mapa, vamos en busca de la plaza de toros y exploramos un poco el pueblo, pensando ya cuales podrían ser los primeros escenarios, cenamos algo rápido y nos dirigimos  a la plaza de toros.

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Estas son nuestras caras de frío y miedo tras recibir las instrucciones, aunque ya veréis como acabamos, pongo esta foto para que veáis la diferencia del antes y el después.

Nos indican que lo primero que tenemos que hacer es ir a escanear los códigos QR señalados en el mapa y que desde el minuto 1 en el que salgamos por la puerta de la plaza, podremos ser infectados.

En la puerta ya nos están esperando los zombies, así que corremos con toda la multitud hacia el parque, pero los zombies no nos dejan acercarnos, siempre que tratamos de ir hacia una dirección nos encontramos a gente corriendo en nuestra contra huyendo de algún zombie y nosotros también nos ponemos a correr, después de estar huyendo un rato y cansados nos encontramos con un grupo de adolescentes a las que les preguntamos si han encontrado los códigos y nos dicen que sí, pero que no funcionan, no muestran nada, nos dicen que son del pueblo y lo conocen bien así que decidimos seguirlas.

Caminando con ellas, llegamos a una iglesia en la que vemos a un militar, le preguntamos desde lejos si nos puede ayudar o si es zombie, nos indica con la mano que nos acerquemos y ellas le explican que los códigos no están activados, el nos dice que puede ser que aún no lo estén, que hay veces que tardan un poco, pero nos indica que en el ayuntamiento hay un callejón, en le que hay una farola don hay una ubicación, en esa ubicación hay un zombie con un gorro rojo, le tenemos que hacer una foto y volver con ella a enseñársela.

Vamos a los callejones del ayuntamiento pero no encontramos nada, aunque hay uno al que no podemos acceder porque los zombies no nos dejan, sin embargo, a las puertas del ayuntamiento hay una chica que nos indica que dentro hay 2 zombies, que están encerrados pero que tienen una llave muy importante que si podemos entrar y rescatar la llave para dársela.

¿Y cómo entramos sin que nos ataquen los zombies?

Ella nos dice que los zombies reaccionan a la luz y los ruidos que si alguien los entretiene desde las ventanas, otros podrán entrar sin hacer ruido y buscar la llave.

Yo me quedo fuera con otros superivivientes. picando en las ventanas mientras mi novio entra junto con otro grupo a buscar la llave, veo que salen todos menos mi novio que por fin sale el último, una chica ha conseguido la llave, pero todos salen pringados de sangre, porque la llave estaba dentro de unos sesos, nos ponen el primer sello de la cartilla y le preguntamos que tenemos que hacer ahora nos dice que vayamos a la fábrica de harinas allí está el doctor Eduardo en apuros.

Por el camino perdemos al grupo de chicas que se quedan en el ayuntamiento, nosotros decidimos no perder tiempo y nos unimos a 2 chicos que también han recibido las mismas instrucciones que nosotros, en la otra punta del pueblo, está la fábrica, huyendo de zombies encontramos al doctor, que nos indica que tiene un maletín muy importante dentro de la fábrica, que por favor entremos a buscarlo.

¿Cómo podemos entrar sin que los zombies que hay dentro nos ataquen?

Solo hay un zombie, nos indica, pero esta medio dormido, si entramos a oscuras y sin hacer ruido, puede que no se entere.

Ellos 3 entran y yo me quedo fuera vigilando, consiguen salir con el maletín y conseguimos el segundo sello, el doctor nos indicar que ahora vayamos a la oficia de turismo y que preguntemos por Gerardo, el nos indicará que hacer.

Llegamos a la oficia con alguna dificultad porque los zombies no nos dejan acercarnos, una vez se van, nos acercamos a Gerardo y éste desconfía de nosotros, por eso dice que alguien se tiene que quedar como rehén dentro de una cuarto con un zombie y el resto ir a sacar una foto a un miembro del ejercito que esta en el otro bando, decido quedarme yo de rehén en el cuarto con el zombie y ellos tres van en busca de la foto.

Antes de entrar al cuarto Gerardo me indica que no me mueva ni un pelo, que permanezca inmóvil o de lo contrario el zombie se dará cuenta de mi presencia.

Al entran al cuarto descubro que hay otros tres supervivientes que permanecen quietos, el zombie se acerca a mi, me huele un rato, pero yo permanezco super quieta, con los ojos cerrados y casi sin respirar, el tiempo que estuve ahí parecía  una eternidad, algunos eran liberados por sus compañeros y al final ya solo quedábamos 2 superviviente en el cuarto, por suerte, en alguna ocasión dejaba salir al zombie a la calle a atacar, para que así nosotros nos pudiésemos mover, toser, respirar con tranquilidad etc.

Por fin llegan a rescatarme con la foto, recibimos el tercer sello y nos indican que debemos ir al frontón, preguntar por una señora mayor que se llama Marta y decir que nos envía Gerardo.

Por el camino al frontón mi chico me cuenta que los otros 2 chicos se han quedado abajo y el ha entrado a la casona, en la que había una monja y un sacerdote zombies que no le dejaban acercarse al miembro del ejercito que estaba tramando algo en una reunión, aunque después de intentarlo un buen rato consigue la foto y pueden venir a rescatarme.

En el frontón encontramos a Marta, estamos un grupo muy grande de gente en aquel momento, y ella nos cuenta que no debemos movernos mientras nos da las instrucciones porque si no los zombies se darán cuenta de nuestra presencia, nos indica que la zombie que está vestida de cocinera, era su antigua compañera de trabajo y que tenemos que tratar de acercarla a ella, pero solamente a ella, es decir, distraer a todos los zombies excepto a la cocinera a la que tenemos que acercar a Marta.

Como somos tantos Marta decide que solo las chicas hagamos esta misión y que sean los chicos los que permanezcan inmóviles, para mi sorpresa el resto de chicas no se atrevieron a salir al frontón por miedo y me vi sola tratando de captar la atención de la cocinera mientras esquivaba al resto de zombies, cuando la zombie en cuestión me hacía caso, también me lo hacía el resto y después de unos cuantos minutos tratando de esquivar zombies, unos me alcanzó así que el resto vino a comerme y me encontré muerta.

Una pena, eso me dijo Marta, por suerte mientras me comía mi chico captó la atención de la Zombie y la llevo hasta Marta así que todos consiguieron el sello, pero mi chico se dejo comer también para acompañarme.

Sin la prenda verde, volvemos a la zona de seguridad, allí nos dicen que tenemos 2 opciones, comprar el antídoto por 5 euros y seguir jugando como superviviente o pasar a maquillaje para ser zombies.

Lo meditamos un rato y al final nos decimos hacernos zombies, al fin y al cabo ya hemos hecho 4 pruebas y son las 12 de la noche, hemos llegado más lejos de lo que habíamos imaginado y decimos vivir la mitad del juego como zombies.

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Y esta es la cara que te queda cuando no consigues sobrevivir a un apocalipsis zombie.

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Ahora recibimos una prenda roja y descubro que solo los zombies que tienen prenda amarilla pueden correr, nosotros solo podemos caminar y no podemos ir solos siempre en manada y con un zombie de pañuelo amarillo, nos llevan a un parque donde se realiza una de las pruebas, en la que está el famoso zombie del gorro rojo del principio de la noche, los supervivientes tienen que hacerle una foto y nosotros tenemos que tratar de disuadirlos.

Casi no hay supervivientes en la zona porque es una de las primeras pruebas y hace un frío que pela, al final pasamos un buen rato de tertulia con el resto de zombies y nos reímos muchísimo, aunque llega un punto en el que ya no siento los pies y decidimos volver al punto de seguridad con otros zombies a ver si nos envían a otra prueba con más movimiento.

Mientras esperamos a recibir instrucciones mi chico y yo decidimos salir a la entrada  a asustar a la gente, aunque sabemos que está prohibido, pero no tocamos a nadie ni tenemos intención de eliminar a ningún superviviente, simplemente asustarles un poco y resulta de lo más divertido, los 2 coincidimos en que fue el mejor momento de la noche.

Una vez organizados otra vez, caminamos dentro de un grupo como de unos 30 zombies por las calles de Medina, asustando a los supervivientes que quedaban hasta las 4 de la mañana, hora en la que nos dirigimos a la plaza de toros para la escena final, en la que permanecemos escondidos para salir corriendo una vez termina el juego.

Y éste es el fin de nuestra experiencia zombie, con agujetas, un tirón en una pierna y sobreviviendo y muriendo a -4 grados, pero muy muy recomendable.

Lo cierto es que formo parte de ese grupo de personas, corriente, movimiento o como se quiera llamar, que parece que esta ahora en alza, que prefiere invertir el dinero en experiencias antes que en cosas.

Y cuantas mas experiencias vivo menos cosas quiero tener, porque aprendes que las experiencias te acompañan toda la vida, te enriquecen, te hacen feliz, te hacen aprender, nunca se quedan obsoletas, no se pasan de moda, no hay experiencias de marca, la marca y la diferencia la pones tú al vivirlas y no hay nada mejor que una marca personal.

Late fuerte.