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Diario de un viaje a Nepal Día 4: Nagarkot – Dashain – Manakamana – Bandipur

Nos levantamos a las 5 de la mañana en Nagarkot, para subir a la azotea del hotel, a ver el amanecer, podéis ver el hotel que hemos reservado en booking pinchando aquí, para mí era de los mejores, sobre todo la terraza.

Aún de noche, con la ayuda de linternas, subimos en silencio hasta el mirador, aunque parece que está nublado, a medida que el sol despierta, las nubes se van disipando, dejando paso a infinidad de picos y cordilleras, como la región del Langtang.

Tengo que confesar, que no conseguimos ver el Everest desde Nagarkot, ya que es prácticamente imposible y en el caso de tener esa suerte, se vería muy lejos y muy pequeñito, pero contemplar ese amanecer y cómo el sol empieza poco a poco, a pegar en los picos, es una experiencia absolutamente recomendable.

La foto está tomada en la terraza del hotel, serían poco más de las 6 de la mañana y si os fijáis, hay nubes por debajo de esa terraza y es que, estamos a más de 2000 metro de altura, esa sensación de estar por encima del mundo es increíble.

Sin apenas tiempo para disfrutar de esta inmensidad, tomamos un zumo y salimos pitando de Nagarkot.

Cuando abandonamos el hotel, nos encontramos con un anciano, que sube porteando en la cabeza hortalizas, junto a un crío de unos 4 años.

Mi novio le indica con gestos, si quiere la cazadora para el crío, el nos indica que sí, así que se la quita y se la da al pequeñín, que no se atrevía a cogerla, su abuelo le animaba a cogerla, pero el pobre no entendía nada, finalmente la coge, intercambiamos unos Namasté y el anciano nos regala una sonrisa y una mirada de agradecimiento que aún recuerdo.

Volviendo la cabeza hacia atrás, no se me olvidará la tímida sonrisa, que empezaba a aparecer, en la cara de aquel niño, a medida que nos alejábamos.

Así que ahora con un poco más de frío, vamos corriendo al coche de Saroj, con la intención de ir a la estación de autobuses de Katmandú, para coger un bus con destino Pokhara, aunque nosotros, nos queremos quedar a medio camino y posarnos cerca del templo Manakamana.

El autobús turístico de Katmandú a Pokhara cuesta 8 euros/persona, puedes encontrar otros autobuses y furgonetas locales más económicos, pero por la diferencia de precio, compensa el autobús turístico.

En el trayecto desde Nagarkot, Saroj nos comenta que hoy tiene que llevar a su hermana y su familia a casa de sus padres, para celebrar el Dashain, la fiesta de la familia, en la que las familias se reúnen para comer y los padres ponen el tika a sus hijos.

Nos dice que sus padres viven cerca del templo Manakamana y que si queremos, él nos puede acercar al templo, por el mismo precio que nos costaría el autobús.

Aunque primero, tendríamos que pasar por la casa, de la familia de su hermana y recogerla a ella, a su marido y a sus dos hijas.

¿Pero como vamos a coger 7 personas en este coche de 5 plazas?

Nos miramos con una sonrisa y sin pensarlo dos veces decimos venga vale…suena tan loco… y suena tan bien.

Así que con alguna mariposilla en el estómago, recorremos los pueblos alrededor de Katmandú hasta llegar a la casa de la hermana de Saroj, que vive con la familia de su marido.

Enseguida vemos, antes de posarnos del coche, como en la azotea nos espera la familia entera, saludándonos e invitándonos con gestos, a pasar a su casa.

Abuelos, hijos y nietos nos reciben con los brazos abiertos, al igual que para nosotros es una aventura, para ellos me imagino que también lo fue.

Después de hacernos un montón de fotos, los unos con los otros, nos dicen que ahora somos sus invitados, que no podemos marchar de Nepal, sin probar la auténtica comida nepalí, el auténtico Dal bhat y menuda diferencia estaba buenísimo y además recibimos una clase avanzada de cada ingrediente y de cómo comerlos.

No solo nos invitaron a comer, sino que también la abuela, que es la señora con el collar verde, nos puso el tika y las ramas de arroz, nos dio una bendición y para terminar un billete a cada uno, yo no quería aceptarlo, pero me explicaban que esa, era la tradición, así que guardo esos billetes como oro en paño, porque estoy segura de que me traerán mucha suerte, de toda la ceremonia del tika, tenemos un vídeo muy divertido, que no os podéis perder en nuestro canal de youtube.

Y ésta es nuestra familia nepalí, todos con el tika, saliendo de la casa, ahora formamos parte de su familia y ellos de la nuestra.

Esta familia hizo que viviéramos la mejor experiencia de todo nuestro viaje, hizo que nos emocionásemos muchísimo y nos hizo descubrir la generosidad de la gente de Nepal, nos dieron todo a cambio de nada, nos abrieron las puertas de su casa, nos enseñaron como comer, como hablar, nos enseñaron a cantar, a bailar, toda su cultura y lo mas importante nos enseñaron a compartir, a ser hospitalarios con los demás, a ayudar al prójimo, a respetar a todos y a todo, por muy diferentes que sean a nosotros.

En definitiva, nos hicieron disfrutar de la magia de descubrir y compartir lo diferente, ese tipo de magia que solo se encuentra a miles de kilómetros de tu casa, saliendo de tu zona de confort.

La experiencia con la familia no acaba aquí, nos despedimos de abuelos, cuñados y primos y nos esperan 4 horas de viaje juntos en coche.

Durante el viaje el coche, cantamos, bailamos, reímos y aprendemos un montón de palabras nuevas y de su forma de vida.

Hacemos un par de paradas, una de ellas, en un puesto a pie de carretera, de plátanos ecológicos nepalís, que tengo que confesar que están buenísimos y… ¿Os podéis creer que el cuñado de Saroj no nos dejo pagar absolutamente nada durante todo el viaje?

Erre que erre con que éramos sus invitados…

Llegamos a medio día, al templo de Manakamana y nos despedimos de Saroj y su familia.

¿Qué es el templo de Manakamana?

Es un templo hindú, enclavado en las montañas, del distrito de Gorkha y la única forma de acceder a él, es mediante un teleférico que salva más de 1000 metros de altura, a lo largo de 3 km.

Pagamos en total unos 40 euros por subir 2 personas con 2 mochilas al teleférico, había 3 precios diferentes, para nepalíes, para hindús y para turistas.

Eramos los únicos occidentales de todo el recinto y obviamente llamábamos mucho la atención, lo único bueno de tener que pagar precio turista, era que no esperabas la cola, que era kilométrica, mientras pasábamos de largo, por delante de todos, veíamos un montón de gente, haciendo la cola con gallinas y cabras, me imagino que sería para sacrificar.

En la cabina del teleférico, nos toco sentarnos con 2 jóvenes y un anciano, los jóvenes nos sacaban fotos disimuladamente y mientras, nosotros disfrutábamos del paisaje, que era increíble y por que no decirlo, daba algo de vértigo, pero las terrazas de arroz y ese río salvaje eran tan impresionantes, que merecían la pena.

Llegamos al pueblo atravesando tiendas, gente, animales, compramos unos donuts caseros, riquísimos y es que todavía no os he hablado de la repostería nepalí, esta toda buenísima.

Como podéis ver en las fotos, el templo está bastante dañado, a causa del terremoto y tengo que confesar que no llegamos a entrar y que solo hicimos un par de fotos y nos fuimos, porque el olor que había, mezclado con el humo no se podía aguantar.

Así que vuelta a coger el teleférico para bajar, esta vez en la cola, una familia de India se acercó a nosotros y abiertamente nos preguntó, si podían sacarse unas fotos con nosotros y por su puesto, accedimos encantados, resulta muy curioso, llegar a sitios y encontrarse con gente, que no ha visto nunca occidentales, por eso también, creo que el turismo a sitios remotos, no solo es enriquecedor para el turista, sino también para los lugareños.

Hasta aquí todo perfecto, ahora nuestra intención, es ir a dormir a Bandipur, un pueblo medieval, tradicional newar, del que he visto algún vídeo y me he enamorado, está de camino a Pokhara, así que ya de paso nos vamos acercando un poco más.

¿Y como llegamos a Bandipur si estamos aquí perdidos de la mano de Dios?

Lo primero, que no cuando el pánico, subimos a la carretera general, principal… vamos, subimos a la única carretera que hay.

Tratamos de localizar algún taxi, pero un par de ellos que vemos, no tienen a nadie dentro, así que decidimos caminar un poco por la carretera, en busca de alguno.

Cuando una furgoneta se para a nuestro lado, llena de gente, un chaval saca la cabeza por la ventanilla gritando:

-Pokhara, Pokhara!!!

Nosotros decimos Bandipur y el nos dice que podemos subir.

Esas furgonetas del estilo a la de Manolo y Benito son el transporte típico nepalí.

Después de negociar el precio, unos 3 euros creo recordar, nos abre la puerta lateral y… TA CHAN!!!

¿Dónde nos sentamos si esto esta abarrotado?

En seguida nos hacen un hueco, ¿sabéis donde nos sentamos? en un tablón de madera que había entre asiento y asiento y que eliminaba el pasillo, convirtiendo toda la furgoneta en asientos, yo en un tablón y mi novio en la fila de atrás en otro tablón.

Como sardinas en lata, sin aire acondicionado y sudando como pollos, hacía un calor…pero un calor….

Que mi novio no paraba de decirme desde atrás, por favor que lleguemos ya, que me va a dar algo.

Pero aún paro un par de veces más, la furgoneta a coger gente y a la tercera cuando alguien se posaba en el pueblo de Dumre, un señor nos dijo que nos debíamos de posar ahí para llegar a Bandipur, que desde ahí salia la carretera para llegar.

Vale,  ahora estamos en Dumre, toca investigar como podemos llegar a Bandipur, primera opción:

-Autobús: después de preguntar cual es el autobús que va a Bandipur, nos acercamos a él, nos comentan que cuesta 140 RPN y sale en media hora o 40 minutos, ya se está haciendo tarde y no queremos llegar a Bandipur de noche, así que vamos a por la segunda opción.

-Taxi: el primero al que preguntamos nos pide 1000 RPN, el segundo 500 RPN, ni nos lo pensamos, subimos a Bandipur, por una carretera de polvo y piedras con el coche a todo lo que daba, tanto daba, que se acabo estropeando justo a la entrada de Bandipur, el señor nos dejó ahí, nos dijo que tenía un problema de combustible…jaja madre mía esos coches son durísimos, los tratan como si fuesen auténticos 4×4.

Y ahora estamos a la entrada de Bandipur, sin saber dónde ir, lo primero buscar un alojamiento, menos mal que tenemos la Lonely Planet, que nos indica un montón de alojamientos en Bandipur.

A la entrada del pueblo está Bandipur Guest house, que tiene muy buenas críticas y que ya hemos ojeado previamente en tripadvisor.

Pero he visto vídeos de Bandipur y  esas calles empedradas aún no se ven por aquí, así que decidimos seguir caminando.

Por fin llegamos al Bandipur medieval, como sacado de un cuento de otra época.

Esto es precioso, el pueblo mas bonito de todo Nepal.

Nos sentamos tranquilamente en la terraza de una pastelería a tomar una cerveza y descansar y toca buscar donde dormir…

Preguntamos en la misma pastelería donde estamos, si tienen habitaciones libres y cuanto cuestan, nos indican que cuestan unos 8 euros al cambio y le digo que si puedo verla.

La veo y me parece correcta, pero le entiendo que el baño no tiene agua, vaya pues nada…seguimos probando.

Recorremos unas cuantas Guest house y la mayoría eran habitaciones bastante cutres y sin baño, así que volvemos a la pastelería y preguntamos que solución nos da si no hay agua, el nos dice que agua si que hay, pero no caliente.

Estamos tan cansados que la cogemos igualmente, el agua fría tonifica la piel y es muy buena para la circulación, o eso dicen.

Ahora vamos a dar una vuelta por el pueblo antes de que anochezca por completo y hay un montón de niños jugando por la calle, el pueblo esto llenísimo de vida, así que, decidimos comprarles una pelota a los críos, para que jueguen.

Cenamos super bien, las patatas picantes están buenísimas y han sido todo un descubrimiento.

Y vamos a nuestra Guest house a comer el postre, aprovechando que es una pastelería, nos pedimos unas galletas de chocolate y esto ha sido todo por hoy…

El día ha sido muy intenso, dulce y lleno de emociones, la guinda del pastel, ha sido llegar a Bandipur y encontrarnos con este pueblo maravilloso, que debe ser parada imprescindible si visitáis Nepal.

Mañana será otro día y tenemos la intención de llegar ya a Pokhara…a ver en que vamos…esa es otra…no os lo perdáis.

Os dejo el resumen de youtube.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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