Por fin llega, la segunda parte del viaje a Cuba, la primera la podéis encontrar pinchando aquí.

La opción más típica en un viaje a Cuba, es hacer la Habana – Varadero.

Nosotros ya habíamos estado en Punta Cana y Varadero teníamos entendido que era algo similar, playas espectaculares pero masificadas.

Teníamos claro que queríamos algo diferente,  playas tranquilas y de postal, sabíamos que queríamos ir a un Cayo, pero ¿Qué Cayo elegir?

Existen bastantes Cayos en Cuba, los más conocidos: Cayo Coco, Cayo Guillermo, Cayo Santa María.

mapa cuba

A cualquiera de estos 3 cayos puedes acceder por tierra, eso es una gran ventaja y puede abaratar bastante el viaje, aunque siempre será una opción más cara que Varadero.

Cualquiera de los 3 tiene bastante oferta hotelera y últimamente empiezan a ser cada vez más turísticos.

Y luego está Cayo Largo, en el lado completamente opuesto, como podéis ver en el mapa, su ubicación ya nos hace intuir que sus aguas y playas iban a ser bastante más paradisíacas y tranquilas, ya que estaba mucho más resguardado.

Poco se conoce de Cayo Largo, yo jamás lo he visto en una folleto turístico de una agencia de viajes y es que solamente cuenta con 5 hoteles, es un cayo completamente deshabitado, no hay gente local, solamente un pueblo en el que viven los trabajadores de los hoteles, no hay restaurantes, tiendas, ni absolutamente nada, por no haber no hay ni carreteras, los caminos son de arena y cuando llueve los taxis y coches (único medio de transporte en la isla) no pueden circular de los charcos que se forman.

Nosotros lo descubrimos después de mucho pulular por la red y la verdad es que teníamos serias dudas, porque no existe tanta información ni opiniones como en el resto.

Sólo se puede acceder en avión, lo que encarece un poco el precio del viaje, nosotros nos alojamos en el hotel Sol pelícano que podéis ver pinchando aquí.

Desde la Habana cogemos un pequeñísimo avión que ya nos da pistas de que vamos a un lugar bastante remoto.

Aunque ya teníamos comprados los billetes desde España, la hora de salida estaba por confirmar, esa misma noche, teníamos un papel en nuestra habitación de la Habana indicándonos la hora de salida del vuelo.

20151111_064646

¿Despegamos?

Pues bien, llegamos al hotel, lo primero que hacemos es ir a la playa del hotel, pero no es lo que íbamos buscando, tiene demasiado oleaje y sus aguas no son como nos las habíamos imaginado, pero no estábamos en Cayo Largo para quedarnos en la playa del hotel, estábamos en Cayo Largo porque sus playas están en el ranking número 7 según el NATIONAL GEOGRAPHIC y concretamente porque hay una playa de la que os hablaré más adelante, playa paraíso, que actualmente está entre las mejores playas del mundo en todos los rankings.

Hay dos playas que sobresalen por su belleza en Cayo Largo, una es playa Sirena y otra playa Paraíso.

A playa Sirena solamente fuimos un día, desde esta playa es dónde más actividades se pueden hacer y ese día aprovechamos para hacer todo, montamos en una sillón hinchable arrastrado por una moto acuática hasta Playa paraíso, dimos un lento paseo por las aguas turquesas de Cayo largo en catamarán y lo mejor, fuimos en una lancha a Cayo Iguana.

Cayo Iguana, es un pequeño islote de Cayo Largo, habitado por iguanas, caracolas gigantes y todo tipo de fauna y flora que os podáis imaginar, un cayo con unas paredes de arena inmensas.

Llegamos al islote con otra pareja y el conductor de la lancha, ¿sabéis cuanto nos costo el viaje? 

La voluntad… la voluntad por pasear por unas playas paradisíacas, sin gente, deshabitadas, aún por descubrir, por explorar, completamente vírgenes, parándonos en islotes de arena, por los que paseamos hasta cansarnos, con unas paredes inmensas de arena y conchas, es una pena no tener fotos de lo que os describo, pero nos parecía arriesgado andar con la cámara en la mano entre tanto montar y subir de la lancha.

Y luego está el PARAÍSO.

20151117_164844

Playa Paraíso, no sé ni por donde empezar.

En playa paraíso, descubrí el paraíso literalmente, aunque suene redundante, típico, ñoño o como se quiera llamar, fue una experiencia casi religiosa, desde que conocí esta playa sé que el paraíso existe y no hace falta morir para alcanzarlo, esta en la tierra, en Cayo Largo, el paraíso está en Cuba.

Playa Paraíso, es una playa enorme con muy pocos turistas, como todo Cayo Largo en general, un chiringuito, unas tumbonas y una piscina por mar.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En paraíso aprendí que quiero más lugares con calma, más lugares vírgenes, quiero que empiece a llover en la playa de repente y resguardarme en un chiringuito, quiero que el camarero me explique que es ese líquido especial que se echa al mojito, quiero pasear por la playa, encontrar caracolas, estrellas, pelícanos, rayas, quiero comerme un pez recién pescado cocinado en las brasas de un fuego en la playa, quiero tener la incertidumbre de sí el taxi pasará por los caminos de arena cuando llueva, quiero salsa, quiero bachata, quiero cenar mientras los músicos tocan, quiero cantar mientras ceno, quiero terminar la noche cantando con esos músicos, canciones españolas y cubanas, quiero Cuba, quiero Cayo Largo, quiero más, quiero todo, quiero el paraiso.

El único lugar en el mundo en el que me sentí en casa tan lejos de la mía, el primer lugar lejano del que me sentí parte, en el primer lugar en el que me propuse descubrir todos los lugares, el primer paraíso que despertó en mi, las ganas de descubrir otros paraísos, el primero en el que aprendí a disfrutar del silencio y la calma, en el primer lugar en el que aprendí que se puede ser inmensamente feliz, en cualquier lugar, en el que puedas pasear y leer en paz.

El primer lugar que me cambió, porque desde que fui a Cuba ya no entiendo la vida sin verano, la playa sin paz, el mundo sin Cayo Largo, los viajes sin aventura, ni el mojito sin angostura.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *