Día 10 de Octubre de 2016

Hoy era quizá el día mas esperado de todo el viaje, el día que visitamos Maya Bay.

Maya Bay es la playa donde se rodó la película de “La Playa” protagonizada por Leornardo Di Caprio.

Aún me acuerdo de el primer día que la vi, tendría como 13 años y pensé: ¿Donde será esa playa? , ¿Existirá de verdad? , seguro que nunca estaré en un sitio así.

Y por fin la iba a conocer, esto es la prueba de que los sueños se pueden cumplir, lo único que necesitas es simplemente HACERLO.

Como era algo para mí, muy deseado y había leído que Maya Bay resultaba muy decepcionante, debido a la gran cantidad de turistas que se concentraban al día, y que hacían que perdiese cualquier encanto que pudiera tener, decidimos investigar otras alternativas.

Y gracias a la guía Lonely Plantet, descubrimos Maya Bay sleepaboard, la única opción que existe hoy por hoy para ver Maya Bay sin turistas.

¿Que es Maya Bay sleepaboard?

Maya Bay sleepaboard, es dormir a bordo de un barco en Maya Bay, bañarte, ver anochecer y amanecer en un isla prácticamente desierta.

La única forma de reservar el barco, es por internet, en su propia web, las plazas son muy limitadas, aproximadamente 15 personas por día.

Lo habíamos reservado con una antelación de un mes mas o menos, para asegurarnos la plaza.

El barco sale de Phi Phi, por lo que hemos tenido que comprar un billete de ferry desde Phuket hasta Phi Phi y también lo hemos hecho por internet, ya que es la opción más barata, incluso más que comprándolo in situ.

¿Queréis saber todos los detalles?

Pues venid conmigo a acompañarme en el viaje.

Madrugamos mas de lo habitual, ya que nuestro ferry sale a las 8 del embarcadero de Phuket y nuestro hotel está más o menos a una hora en coche.

Llegamos a Phi Phi a las 9:30 de la mañana aproximadamente y lo primero que hacemos es acudir a la oficina de sleepaboard, la encontramos sin problema, siguiendo las indicaciones de la web, una vez confirmada la hora de salida del barco, las 15:00h nos vamos a desayunar.

¿Y como es Phi Phi?

Phi Phi es un conjunto de islas, de las que Maya Bay también forma parte, aunque solo hay una habitada, Ko Phi Phi Don, que es donde nos encontramos ahora.

¿Cómo es Ko Phi Phi Don?

Es una isla pequeña, en la que no hay coches ni motos, el único medio de transporte es el barco, las calles están adoquinadas y tiene una esencia muy hippie, es por así decirlo la Ibiza de Tailandia.

Teníamos miedo de que estuviese muy masificada, pero al ser temporada baja, la isla está tranquila y resulta muy acogedora.

phi-phi-don

La playa es  de aguas calientes, tranquilas y cristalinas, estamos prácticamente solos, aunque hay que decir, que la zona del baño está acotada y es bastante pequeña, la mayoría está ocupada por barcas y ahí es donde te das cuenta que está masificada y es una pena, porque ya podéis ver que es preciosa.

Como tenemos toda la mañana por delante, recorremos las principales calles, nos relajamos en la playa y comemos antes de tomar el barco.

La primera parada que hacemos a bordo del sleepaboard, es en una zona de aguas totalmente calmas y cristalinas, donde hacemos Kayak y snorkel.

Y de aquí, nos vamos directos a Maya Bay, nos trasladan en barca hasta la playa mientras los últimos turistas se van yendo.

 

Nos bañamos y nos sentamos tranquilamente a ver la puesta de sol, respetando los espacios, sin hablar, sin mirarnos, sin tocarnos, sobra cualquier cosa que no sea el sol, los ojos y Maya Bay y vivimos un momento único.

 

Con la retirada del sol, se van los complejos, los tabús, la timidez, los prejuicios y los 15 nos acercamos, llega el momento de las risas, el intercambio de culturas, de religiones, de experiencias, el intercambio de lo que realmente importa, de lo que llevamos dentro, de lo que somos.

Brasileños, hindúes, alemanes, británicos y 2 españoles con muchas ganas de Maya Bay, nos lo pasamos en grande.

Aunque a eso creo que nos gana, nuestro amigo Suyash, un compañero hindú que sabrías describir con una palabra a los 5 minutos de conocerle, FELIZ.

Cenamos a la luz de la luna, una barbacoa, mientras que jugábamos a la janga, bailábamos, en definitiva nos divertíamos como niños en un campamento de verano.

Ahora tocaba ir a dormir al barco, ilusa de mi que pensaba que la misma barquita que nos trajo, nos llevaría de vuelta, pero no fue así.

Caminamos en mitad de la jungla con la luz de linternas hasta llegar a esta especie de escaleras.

escaleras-maya-bay

En las que nos esperaba una cuerda para bajar a una red por la que teníamos que trepar, yo de verdad, os puedo decir que me falto muy poco para llorar, me veía incapaz, temblaba, sudaba y el corazón me iba a 1000, pero lo conseguí y un vez más, la vida me enseño que soy capaz de hacer más cosas de las que yo misma me imaginaba.

red-maya-bay

Esta era la red, por la que teníamos que bajar a la barca, en la foto no se aprecia la altura, pero os puedo asegurar que era bastante más alta.

A todo esto hay que sumarle la oscuridad, ya que estas fotos están tomadas a posteriori, y hay que tener en cuenta, que el chico desde la barca nos iba iluminado los peldaños para que pudiésemos ver donde posábamos el pie.

Ahora tocaba nadar con plancton luminoso.

¿Plancton luminoso?

Sí, como lo leéis, en Maya Bay hay un plancton luminoso de color verde, que puedes ver si agitas el agua, al parecer este tipo de plancton no solo lo hay en Maya Bay, sino que también lo hay en otros lugares como Maldivas.

Yo tengo que confesar que no me atreví, bañarme en la oscuridad me da bastante respeto, aunque ahora si os soy sincera, puedo decir que me arrepiento.

Y de vuelta al barco, tiramos las colchonetas, y tapados con una manta, decidimos dormir en la cubierta, al aire libre.

Y ESTE FUE EL DÍA QUE PUDE DORMIR EN UN HOTEL DE CIENTOS DE ESTRELLAS EN MAYA BAY.

Como a veces es mejor, verlo que leerlo, os dejo este vídeo que ha hecho mi amigo Suyash

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *